
La era especial en la que vivimos produce tensiones y presiones, pero esto no es producto exclusivo de nuestra época. La voz de Moisés sono como trompeta en toda la extensión del campamento, con palabras que llegaron hasta el alma y tranquilizaron a la multitud rebelde :"El Señor peleará por vosotros y vosotoros saldréis con paz." Las batallas de la vida no son nuestras, son del Señor. Debemos aprender a guardar silencio y a tener calma. El Salmista dijo: "Estad quietos y conoced que yo soy Dios." "Que no diga una palabra de error, ociosa o impensada; pon tu sello en mis labios, por este día".
Hecho por: Jazmin Sifuentes
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